Panorama apareció en la Ciudad de Buenos Aires en junio de 1963, poco antes de la llegada de Umberto Illia a la presidencia del país, editada por Abril. Su presidente, Cesare Civita, había llegado de Italia junto a su familia escapando de las persecuciones del fascismo; en pocos años, lanzó revistas tan significativas como Idilio, Misterix, Rayo Rojo, Más Allá, Claudia, Siete Días Ilustrados, Corsa, entre otras. Desde sus primeros números de Panorama mantuvo una cuidada presentación: como señala Eugenia Scarzanella, desde el punto de vista gráfico, Panorama era el fruto de nuevas maquinarias importadas de Italia y del modelo estadounidense de magacín, en el cual la fotografía constituía más que un complemento al texto, un medio de comunicación autónomo” (2016). Su lema, La revista de nuestro tiempo, mostraba la voluntad de innovación en un período caracterizado por grandes transformaciones. En primer lugar, jerarquizó la dimensión visual ya que, como afirma Cora Gamarnik, para el fotoperiodismo fueron “años fundacionales” en los que, desde los semanarios, “se promovió la aparición de un nuevo tipo de reporteros gráficos y de una nueva fotografía de prensa en el país. Estas revistas generaron expectativas y brindaron nuevas y diversas fuentes de trabajo para los fotógrafos” (2020). En segundo lugar, estableció convenios para reproducir materiales de revistas extranjeras y, con el paso del tiempo, produjo, en cantidad creciente, materiales propios. Una de sus principales apuestas fue la de encargar artículos a parejas compuestas por un escritor y un fotógrafo. En este sentido, merecen una mención especial las estupendas crónicas realizadas por Rodolfo Walsh en su mayoría junto al fotógrafo Pablo Alonso, publicadas entre 1966 y 1967, de gran valor literario e iconográfico.

Como mensuario, Panorama atravesó el gobierno de Arturo Illia y la primera parte de la dictadura de Onganía, bajo la dirección de Giorgio De Angeli, Mario Bernaldo de Quirós y Pedro Larralde, alcanzando tiradas de 150.000 ejemplares. A partir de su número 60, de junio de 1968, se convirtió en semanario, con artículos más vinculados a la actualidad inmediata y menor despliegue fotográfico. En agosto de 1969, después de la clausura de Primera Plana por parte del gobierno de Onganía, Civita contrató a muchos de sus periodistas, como Ernesto Schoo, Ramiro de Casasbellas, Hugo Gambini, Roberto García, Tomás Eloy Martínez, quien publicó en Panorama, en abril de 1970, la entrevista realizada a Juan Domingo Perón en su exilio español bajo el título “Las memorias de Juan Perón (nº 155 y 156). En 1972, Eloy Martínez asumió la dirección, quien fue obligado a renunciar en agosto por el gobierno de Lanusse después de la publicación de su nota titulada “Trelew, la sangre de los argentinos” (nº 278); en el número siguiente, Raúl Burzaco asumió la dirección. En 1973, Panorama celebró la llegada de Cámpora al poder con un número dedicado al “gobierno de liberación en marcha” y acompañó los vertiginosos cambios políticos de los gobiernos peronistas hasta que, en abril de 1975, la Triple A hizo estallar una bomba lanzapanfletos frente al edificio de Abril; los volantes —afirma Scarzanella— contenían amenazas a escritores, periodistas y a la familia Civita, que decidió abandonar el país y Panorama dejó de salir.

No obstante, reapareció con el número 1, mensualmente y oficialista, dirigida por Jorge Lozano, en junio de 1976. En esta nueva versión, Panorama otorgó mayor espacio a notas de interés general, entrevistas, temas de ciencia y técnica, internacionales y cultura, que a la actualidad política argentina. Como señalan Marcelo Borrelli y Alejandro Cánepa, la revista articuló una insistente demanda para que el gobierno militar se alejara de sus tendencias más autoritarias, propiciara un acercamiento a los civiles y reorientara su política económica hacia un rumbo más afín a un perfil industrialista. Sus últimos números “fueron dando cuenta de su desencanto frente a las dilaciones del gobierno, que hicieron aumentar su alarma hacia su orientación largoplacista, condición que en última instancia las Fuerzas Armadas en el poder necesitaban tanto para el objetivo represivo como para consolidar los cambios económicos en curso” (2021). En agosto de 1977, por primera vez, Panorama dedicó una columna entera a una desaparición forzada: la del embajador argentino Héctor Hidalgo Solá en Venezuela el 18 de julio de 1977. Su último número se publicó en octubre de 1977.

Ahira agradece a Juan Pablo Canala por facilitarnos ejemplares de Panorama para su digitalización.

Panorama
Directores: Giorgio de Angeli (1963-1965), Mario Bernaldo de Quirós (1965-1967), Pedro Larralde (1967-1972), Tomás Eloy Martínez (1972), Raúl Burzaco (1972-1976), Jorge Lozano (1976-1977)
Fechas de publicación: junio de 1963 – octubre de 1977
Cantidad de ejemplares: 362
Lugar de edición: Ciudad de Buenos Aires

Digitalización: Manuela Barral. La digitalización de esta revista se realizó en el marco del Proyecto Mecenazgo, Fundación Banco Galicia.

Panorama
22 al 28 de junio de 1971
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29 de junio al 5 de julio de 1971
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6 al 12 de julio de 1971
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