En junio de 1940 Julio Marsagot, junto a Miguel Ángel Gómez y Eduardo Calamaro (padre de los músicos Andrés y Javier), publicaron Canto, de la que sólo salieron dos números. Aun así, la revista representó, para ese grupo de poetas, un intento de diferenciarse de las que las precedían, vinculadas a la vanguardia martinfierrista, y de quedar inscripto en la historia de la literatura argentina como parte de la generación del 40.

Canto se inscribe en el marco del trabajo que había emprendido la editorial Tiempo Nuestro, a su vez surgida de la labor de proselitismo político socialista ejercido por el Grupo Claridad, en la localidad de Lanús, cuya sede era la casa del poeta José Rodriguez Itoíz. Sirvió también para determinar los nombres del grupo básico integrado en sus páginas por Daniel Devoto, Enrique Molina, Juan Rodolfo Wilcock, Roberto Paine, Alfonso Sola González, Horacio Raúl Klappenbach, Carlos Alberto Álvarez, Olga Orozco, Eduardo Calamaro, Tulio Carella, Julio Marsagot, César Fernández Moreno, Miguel Ángel Gómez y José María Castiñeira de Dios.

La generación del 40 se conoce como la de “los poetas que se historiaron a sí mismos”, un grupo tan numeroso como prolífico que pretendió relevar al martinfierristas a través de una poesía solemne, elocuente, grave, formal. En marzo de 1941, el grupo volvió a reunirse en las páginas de Huella, revista dirigida por José María Castiñeira de Dios, Basilio Uribe y Adolfo Pérez Zelaschi. El tono lírico de esta poesía se caracteriza, a grandes rasgos, por una propensión a la melancolía, a la tristeza, a la celebración de los símbolos más puros del tiempo (las tardes, los domingos, las muchachas, símbolos que son vistos en su tránsito a la destrucción o a la desaparición). Se eliminan del poema los elementos prosaicos: “todo lo que es historia, leyenda, anécdota, moralidad, hasta filosofía, lo que existe por sí mismo, sin el concurso necesario del canto. Proclamado inclusive en el título de una revista de esta generación, en una quejumbrosa y dolorosa elegía”. El desencanto generacional se convirtió en forma de conducta que quería reencontrar un símbolo geográfico inmediato.

 

Canto
Editores responsables: Julio Marsagot, Miguel Ángel Gómez y Eduardo Calamaro
Lugar de edición: Ciudad de Buenos Aires
Fechas de publicación: junio-agosto de 1940
Números publicados: 2

Digitalización: Luis Porter

Canto
Junio de 1940
Canto nº 1
Canto
Agosto de 1940
Canto nº 2